Ahí estaba yo… con mi chaqueta,
un cigarro, y un café. ¿El lugar?, una banca en medio de la húmeda tierra, y el
sonido del viento chocando entre las hierbas. El mirador más hermoso que podría
estar frente el mar. El cielo, se ocultaba en la oscuridad y sólo se dejaba ver
a través de pequeños lunares blancos intermitentes. Dejé mi café para disfrutar
la frescura del verde suelo, escuchar el atemorizante ruido del mar chocando
entre las rocas, como si estuviese loco por apagar el ruido de la cuidad…
Entre el agobio de mis
pensamientos, Me sentí levemente atraída por el espectáculo de luces que el
cielo me regalaba…. Un gran obsequio para un momento de soledad que sentía. De
pronto, 6 hermosas estrellas comenzaron a danzar, cada una con un movimiento particular… La
primera estrella de un tono rosa, algo tímida y tranquila con un movimiento muy
sutil, muy sereno. Me lleno de esperanza. La segunda, un tono azulino, muy
pegada a la primera un poco más alocada y bruta pero tan generosa que sentía
como me contagiaba de ello. Esas estrellas tenían una conexión increíblemente
fuerte.
Mientras me dejaba sorprender por
el oscuro cielo, comenzó a danzar otra estrella un poco más grande de un tono
verdoso, irradiaba mucha energía, mucho humor, con ese entusiasmo de un joven
de 25 años, Y al compas de ésta estrella se asomaba una de un tono rojizo un
poco más pequeña, pero con la misma intensidad que la anterior, ambas
compartían su misma pista de baile, llenando de vitalidad el cielo, como la de
dos amigos inseparables en busca de aventuras.
Cuando creí que todo acababa,
aparecen ante mis ojos dos estrellas más, muy sutiles y unidas de un suave
color dorado, Una destellante, divertida. Mientras tanto que la otra parecía
que iluminaba la noche con su lealtad. Era como si dos hermanas llenas de
secretos y complicidad hubieran subido al cielo para hacer de las suyas.
Estaba impresionada con esas 6
estrellas que danzaban en conjunto, pareciera que algo querían decirme, o tan
solo acompañarme. Lograron distraerme como si fuera un caleidoscopio gigante, y
aunque horas después, una brisa atrajo enormes nubes que poco a poco fueron
opacando los destellos… Me sentí completa.
Una vez un gran amigo me dijo “¿Sabías
que las estrellas son como los amigos?... Aunque esté nublado, siempre estarán
ahí…"
Dedicado a 6 pequeños destellos que me acompañan en los días mas abrumados... mis amigos.
Que lindo! me encantó.. así como las estrellas perduran en el tiempo, nosotros también..
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