jueves, 13 de septiembre de 2012

No puede uno ser valiente si le han ocurrido sólo cosas maravillosas...

Fotografía: Cristian Oyarzún.

Ya con más de 22 años, caídas, y aprender a levantarse, recuerdos y olvidos. Muchas, pero muchas chelas, algunos cigarros y risas con amigos. Penas, llantos, pero por la chucha que sirvieron los costalazos. Wow, la vida cuanto me ha entregado, pero tembién me ha quitado...sin embargo, pero me vuelve a entregar.

Quiero regalarle una sonrisa a quien crea que no pueda sonreír. Abrazar, a quien crea que no lo merece, obsequiar un te quiero a quien esté odiando de forma equivocada...

Enseñar lo que nunca aprendí, por cierto. Abrir mis brazos, mirar al cielo, respirar.... que agradable respirar.

Salir a pasear con mis audifonos por algún parque, pedaleando mi exagerada bicicleta rosada, observar al pequeño que da vueltas en un banco. Admirar a la madre que amamantaa a su bebe con pesados bolsos en un vagón del metro.
Quisiera descolgar ese sucio cuadro en mi pared y colorear los mas bellos pensamientos emergentes de mi alma.
Salir una tarde de verano, acompañada de esa persona tomados de la mano, siendo complices y haciendo completamente tonto al mundo.

No olvidarse de los errores, de ellos se aprende, juntarlos en una caja y hacer la mas bella colección con un titulo "Mis mejores aprendizajes"

Já, que se yo.... 22 años, bien vividos.

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